domingo, 29 de abril de 2012
jueves, 26 de abril de 2012
miércoles, 25 de abril de 2012
lunes, 23 de abril de 2012
jueves, 19 de abril de 2012
En estos tiempos de oquedad, de oscuridad iluminada, de distracción a perpetuidad, de imbecilidad tan programada; aunque no encuentres la voz, aunque te paguen con platos de arroz, aunque te asustes y puedas caer, la dignidad no se pierde, sabés? No estás aquí para pasar sin que te vean, que carajo! Si ser lo mismo es virtud, vos sabés bien que también es quietud, si anda rondando la felicidad no tengas tanto temor de cambiar. Vas a bailar, como si fuera la última noche. No sos un mueble en un rincón, o solo un número en un legajo;
te quiero oír respirar, quiero abrazarte y sentirte vibrar;no hay que viajar a otra dimensión para escuchar lo que suena mejor dentro tuyo. Vas a bailar, como si fuera la última noche, vas a bailar como si nadie te estuviera viendo, vas a bailar porque no hay otro que éste momento. Tanta soledad, todos conectados, niños de pantalla bienvenidos al mercado…
te quiero oír respirar, quiero abrazarte y sentirte vibrar;no hay que viajar a otra dimensión para escuchar lo que suena mejor dentro tuyo. Vas a bailar, como si fuera la última noche, vas a bailar como si nadie te estuviera viendo, vas a bailar porque no hay otro que éste momento. Tanta soledad, todos conectados, niños de pantalla bienvenidos al mercado…
martes, 17 de abril de 2012
sábado, 14 de abril de 2012
viernes, 13 de abril de 2012
jueves, 12 de abril de 2012
la derrota no es un enemigo, sino un maestro
Gran motivo de nuestro miedo al éxito es nuestro terror al fracaso. Generalmente tenemos tanto miedo a fracasar, que preferimos renunciar a nuestros sueños, con tal de no sufrir el embate de una nueva derrota. Pero la derrota no es un enemigo, sino un maestro, y debemos aprender a escucharle para incorporar su mensaje; debemos saber parar y juntar fuerzas, para volver a intentarlo.
Cierta vez leí que cuando un levantador de pesas intenta romper una marca y no lo logra, no continúa intentándolo, frustrándose una y otra vez; sino que baja el peso, practica otro poco sobre el terreno ganado, y cuando se siente nuevamente seguro vuelve a intentar vencer su propia marca.
La realidad es que no existe algo así como la felicidad garantizada para siempre, sino que la gran diferencia entre el triunfador y el fracasado, es que el triunfador enfrenta problemas y temores igual que el fracasado, pero el triunfador se sobrepone, aprende y sigue adelante.
Cierta vez leí que cuando un levantador de pesas intenta romper una marca y no lo logra, no continúa intentándolo, frustrándose una y otra vez; sino que baja el peso, practica otro poco sobre el terreno ganado, y cuando se siente nuevamente seguro vuelve a intentar vencer su propia marca.
La realidad es que no existe algo así como la felicidad garantizada para siempre, sino que la gran diferencia entre el triunfador y el fracasado, es que el triunfador enfrenta problemas y temores igual que el fracasado, pero el triunfador se sobrepone, aprende y sigue adelante.
miércoles, 11 de abril de 2012
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